Cambiar chimenea por estufa de leña

Vamos a ver cómo lo hicieron para cambiar una chimenea -conocida también como fuego a tierra- por una estufa de leña independiente tipo salamandra. Su propietaria nos lo cuenta, en este caso, yo misma!


Cuando fuimos a ver nuestra casa por primera vez, nos enamoramos de muchas cosas y una de ella fue la chimenea que habían hecho los primeros propietarios hacía unos 40 años.

Como podéis ver en la foto era un rincón muy especial y acogedor. Estaba sucia, llena de trastos, pero encantadora igualmente jeje

Al comprar la casa en Mayo, pasaron bastantes meses hasta que la probamos. El primer día nos hacía una ilusión tremenda y nos reunimos todos alrededor como si fuera una especie de ritual mágico.. hasta que empezó a llenarse todo de humo y tuvimos que abrir puertas y ventanas para no morir intoxicados. ¡Que fiasco!

Tras varios intentos, cambiar el sombrerete de la chimenea en el tejado por uno de los que giran, poner el fuego atrás de todo para que el humo tirase directo hacia arriba aunque se fuera todo el calor, tener mas de un susto con Lily que creía conveniente meterse dentro del fuego para estar mas calentita y cansarme de limpiar todo de ollín.. decidimos que había que buscar otra alternativa.

Guardamos algunos recuerdos y fotos bonitas, como cuando tostábamos el pan o hacíamos las patatas cocidas, pero era hora de decirle adiós a la chimenea que tanto nos enamoró y que por poco acaba por asfixiarnos.

La demolición de la chimenea

Martillo y escarpa en mano, David y su padre se liaron a pegar golpes con el mazo, la escarpa y el martillo hasta que quedó reducida a escombros.. ¡Que pena me dio cuando me mandó esa foto!

Y una vez retirada toda la runa, aún quedaba bastante trabajo hasta poder poner la nueva estufa.

Primero hubo que hacer un suelo nuevo en ese rincón, y como el de la casa está hecho a base de retales de diferentes colores y materiales cogimos algunas losas que encontramos en el trastero, las rompimos y fuimos colocándolas como las del resto de la casa.

Luego tocó enyesar toda la zona de nuevo y una vez seco pintar. El problema fue con el ollín de la pared, que por mas que pintásemos salían manchas amarillas. Así que nos informamos bien y nos recomendaron una pintura especial, Isolfix, y tras dos capas ni rastro de manchas!

La estufa de leña

Y llegó la sustituta.. una preciosa estufa de leña rinconera y con horno! Estábamos super ilusionados, como niños con juguete nuevo. Poco sabíamos entonces que ese hornillo iba a ser la cocina de medio invierno cuando vinieramos a vivir aquí jeje

La pusimos en su sitio, no sin esfuerzo porque pesa lo suyo, y colocamos los tubos que nos hacían falta para llegar hasta el techo y unirla con la salida de humos que ya había.

Ese pasó a ser el rincocito de los perros, y así sigue siendo hasta hoy. El sitio preferido de Penny y Lily, que se podían pasar horas tumbadas calentitas junto al fuego y aprovechaban cada vez que me acercaba a meter leña o avivar la llama para darme besitos y jugar un rato.

Las mejoras de la estufa

Eso era 2015, y así se quedó durante unos años, hasta que en 2017 decidimos venir a vivir aquí y pensamos en hacer algunas mejoras. La elevamos respecto al suelo de la casa haciendo una plataforma con ladrillos refractarios y pusimos piedra en la pared para que reflectase el calor y no desconchase el yeso.

Lo del suelo fue fácil, pero el murito forrado de piedra fue con diferencia uno de los trabajos mas tediosos, entretenidos y difíciles que he hecho. Primero picamos muy bien la pared para que el pegolan agarrase bien, y luego íbamos subiendo piedra a piedra, seleccionando la que quedase bien y sujetándola para que quedase un espacio entre unas y otras. Tardamos varios días porque hasta que la parte de abajo no estaba suficiente seca y firme, no podíamos seguir añadiendo pisos porque las piedras pesaban mucho.

Pero tras todo el trabajazo, así es como quedó y sigue a dia de hoy!

Estamos muy contentos con el resultado, además de calentar toda la casa también podemos cocinar en el hornito. Y aunque no sirve para hacer cualquier plato, ya que el control que tienes de la temperatura es nulo y solo calienta por debajo, es un pequeño extra que va genial para hacer patatitas al horno, alcachofas, escalivada, pizzas y paninis,…

Espero que os guste y os sirva como guía si estáis pensando en hacer este cambio, y como siempre, si tenéis cualquier duda dejádmela en comentarios e intentaré resolverla.

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