Proteger frutales de las heladas tardías

Si bien a lo largo del invierno se suceden heladas más o menos fuertes y frecuentes, el problema lo tenemos en primavera. Cuando los árboles frutales ya han despertado y están llenos de flores son muy susceptibles a las heladas tardías y podríamos quedarnos sin cosecha.

Métodos de control de heladas

Manejo del suelo

El riesgo de heladas aumenta en suelos áridos, secos o, contrariamente, con una densa cobertura vegetal.

Para evitar los primeros dos factores, evitaremos labrar el suelo (por muchos más motivos, no solo por las heladas) y regaremos por la noche y temprano por la mañana cuando hay un mayor riesgo de heladas.

También es adecuado acolchar bien el suelo al pie de tus frutales, con una capa gruesa de paja, triturado o incluso compost.

En cuanto a las coberturas, los viñedos y algunos frutales de bajo porte han mostrado mayor sensibilidad a las heladas cuando se mantiene una cubierta vegetal alta y densa durante la época de riesgo de heladas, por lo que se recomienda un manejo preventivo y mantener la cubierta a baja altura durante ese tiempo.

Barreras de protección

Si tienes un pequeño campo con solo algunos frutales, aparte del punto anterior lo mas cómodo y fácil será utilizar barreras de protección como las mallas antiheladas o mantas térmicas.

Se trata de una fina tela traspirable con la que cubrimos el árbol y que crea un pequeño microclima en su interior, conservando el calor y la humedad que el propio árbol y el suelo producen.

Macerado de valeriana

Aunque seguramente conocerás esta planta por sus propiedades medicinales como sedante, para la ansiedad y la depresión, en el huerto también le podemos dar uso contra las heladas.

Se trata de hacer un macerado de las partes aéreas de la planta y aplicarla sobre los cultivos. Te dejo las instrucciones para hacerlo en este post.

Aspersión

Es el más utilizado en grandes campos de cultivos productivos, por su eficiencia y por ser económico.

Se trata de instalar pequeños aspersores que mojaran y cubrirán los árboles de agua. Ésta al enfriarse desprende calor que calienta el ambiente y además se mantiene a 0ºC hasta que se congela.

De esa manera se crea una película de hielo alrededor del árbol que lo mantiene a baja temperatura pero sin llegar a la congelación, conocido como «efecto iglú».

Es importante que los aspersores estén bien regulados y que la gota sea tan fina que cree esa película de agua alrededor de los árboles pero sin excederse, pues el hielo en exceso podría producir roturas de ramas por el peso.

Calor

Sabrás que el aire frío «pesa» y se acumula en las zonas bajas cercanas al suelo. Así, mediante puntos de calor, como hogueras o antorchas, se procura aumentar la temperatura alrededor de los árboles calentando ese aire.

Se trata de un sistema menos eficiente que el anterior, pero en lugares donde las heladas son muy poco frecuentes no vale la pena invertir en una instalación, y actuaciones como esta pueden ser suficiente. Eso si, requiere mucha mas mano de obra, pues el fuego se debe mantener toda la noche mientras exista el riesgo de helada.

Ojo! Nada de encender una hoguera e irnos a dormir eh!


La importancia del diseño

Especial mención merece el hecho de que la mejor prevención para las heladas, es un buen diseño previo.

Es importante que conozcas bien la climatología de tu zona, para plantar aquellas especies y variedades que mejor se adapten a ella. Ten en cuenta que prácticamente de cualquier frutal, encontrarás variedades mas tempranas y mas tardías, por lo que si en tu zona es habitual que tengas heladas a finales de Marzo no tiene sentido que plantes aquellas que, en esa época, están cuajadas de flores.

De la misma manera, conocer las situaciones particulares de tu finca, como los vientos dominantes, si éstos son fríos, etc. te permitirá hacer diseños para evitar y minimizar sus efectos negativos en tus cultivos, como hacer cortavientos o proteger a los frutales mas sensibles tras otros mas grandes y resistentes.