Bálsamo de caléndula

Un básico para cualquier botiquín natural es el bálsamo de caléndula, ideal para cualquier tipo de problema en la piel. Se trata de una planta con propiedades regeradoras, calmantes y cicatrizantes, por lo que podremos aplicarla en rozaduras, quemaduras, ampollas, dermatitis, rojeces,…

La calendula officinalis, también conocida como maravilla, es una planta muy sencilla de cultivar y puedes plantarla en el jardín o en una maceta de la terraza. Florece constantemente así que te va proporcionando materia prima durante todo el año.

Lo ideal es que te hagas con un paquete de semillas y las siembres en primavera / verano. No te recomiendo comprar la planta en un garden a no ser que sea ecológico, ya que vas a utilizar parte de la planta para el cuidado de tu cuerpo (o incluso puedes comer o hacer infusión con sus hojas!) así que no nos interesa que venga tratada con productos como insecticidas o fungicidas tóxicos. Si prefieres comprar directamente la planta, yo te recomiendo el plantel de «El vergel de las hadas» y «Pamies Vitae».

Una vez tengas tu planta y ésta empiece a florecer, en un día seco y soleado, por la mañana o al mediodia, corta las flores y colócalas boca abajo en una rejilla o secadero para que pierdan toda la humedad. Puedes ir cosechando durante varios días a medida que veas que las flores estan totalmente abiertas. En una semana aprox. estarán listas, pero todo depende de la época del año y la humedad ambiental del lugar en el que te encuentres.

En cuanto estén secas, puedes almacenar los pétalos hasta que tengas la cantidad deseada en un bote de cristal (pero ten cuidado, si aún no estaban suficiente secas puede aparecer moho!).

Cuando ya tengas los pétalos suficientes, es momento de empezar con la receta. Ésta se compone de dos partes, primero haremos el oleato (aceite) y luego lo transformaremos en el bálsamo (con cera).

Para hacer el oleato sencillamente colocaremos los pétalos en un bote hermético esterilizado de cristal y los cubriremos con un aceite vegetal. Mas o menos la proporción es de 1/3 de planta por 2/3 de aceite. Yo lo hice con aceite de almendras porque también es muy hidratante y es un producto local, pero también puedes utilizar aceite de oliva, girasol, jojoba, coco,…

El bote lo dejaremos 40 días en el exterior o en una ventana, a sol y serena. Es decir, que le de el sol durante el día, y la luna en todas sus fases. Durante ese tiempo, al macerar, las propiedades de la caléndula pasarán al aceite que es el ingrediente que necesitamos para nuestro bálsamo. Apúnta en una etiqueta, en la agenda o el calendario la fecha en la que estará listo, así no te olvidas.

Lo ideal es que diariamente le des un meneito al bote, para que todos los pétalos queden bien cubiertos y no haya riesgo de que haya partes demasiado expuestas al aire que puedan crear moho y enranciar el aceite.

Pasado el tiempo indicado, aunque no pasa nada si está unos días más, es hora de colar el aceite con una gasa para separar el aceite de los pétalos. Puedes aprovechar ese mismo día para hacer el bálsamo y colarlo directamente en un cuenco para hacer la mezcla, o bien en un bote limpio y esterilizado para almacenarlo, pero en ese caso recuerda poner una etiqueta de lo que es y la fecha.

Vamos ahora a transformar el aceite a un bálsamo o ungüento. Y para ello necesitamos cera, en mi caso utilicé cera de abejas de un pequeño apicultor de la zona, pero puedes utilizar una cera vegetal si lo prefieres. La proporción es de unos 50gr de cera por cada 750gr de aceite.

Coloca el cuenco con el aceite al baño maría, con el fuego muy bajito, no queremos que hierva solo que coja un poco de temperatura. En cuanto esté caliente, incorporamos la cera con el aceite y vamos removiendo con un palito o cuchara de madera hasta que se funda por completo y quede una mezcla bien homogénea.

En cuanto este lista, rápidamente pásalo a los botes definitivos que vayas a utilizar. Verás que en apenas unos segundos/minutos se empieza a solidificar y tomar consistencia.

Y eso es todo, ya tienes tu ungüento de caléndula listo para usar! Yo no hay semana que no lo use, ahora con el sol algún día que me he puesto un poquito roja de los hombros, o con el roce en los muslos al sudar, para las almohadillas de los perretes cuando hacen demasiado el cabra loca, en las rascadas que me pego por el campo o si noto los nudillos muy secos. Multiusos y super eficaz!

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